Preámbulo
Es un momento crítico para la tierra. La humanidad
debe elegir su futuro, para lo cual hay que reconocer
que somos una sola familia humana, una única
comunidad de vida con un destino común: crear
una sociedad global sostenible, fundada en el respeto
a la naturaleza, los derechos humanos, la justicia económica
y una cultura de paz.
La situación
global
Los patrones de producción y consumo están
causando devastación ambiental, agotamiento
de recursos y extinción de especies. La injusticia,
la pobreza la ignorancia y los conflictos violentos
se manifiestan por doquier causando sufrimientos.
La seguridad está siendo amenazada. Estas tendencias
son peligrosas, pero no inevitables.
Los retos
venideros
La elección es nuestra. El surgimiento de
una sociedad civil global está creando nuevas
oportunidades para construir un mundo democrático
y humanitario. Nuestros retos ambientales, económicos,
políticos, sociales y espirituales, están
interrelacionados y juntos podemos proponer y concretar
soluciones.
Responsabilidad
universal
Para alcanzar estas aspiraciones, debemos vivir con
responsabilidad, identificándonos con toda
la comunidad terrestre y con nuestras comunidades
locales. Todos compartimos la responsabilidad del
bienestar presente y futuro de la familia humana y
del mundo viviente. Por tanto, juntos y con gran esperanza,
afirmamos lo siguiente: