La
violencia
Una vez, en un
país lejano, había una "mara"
muy pícara que secuestraba niños frente
a los policías y ellos no hacían nada
porque les tenían miedo.
Los padres de los
niños, cansados de tanta violencia y furiosos,
se reunieron y se pusieron de acuerdo para ir a la
casa de los secuestradores. Cuando rodearon la casa,
los secuestradores no pudieron ir a ningún
lado, así que tuvieron que entregarse a la
policía. Pasaron muchos años en la cárcel.
Cuando salieron
libres se volvieron a reunir, pero ya no para hacerle
daño a los demás, sino para servir a
Cristo. Nadie podía creer el cambio que habían
tenido. Muchos no creían en su arrepentimiento,
pero pasó un año y ellos seguían
portándose bien. Entonces, la gente empezó
a creer que su arrepentimiento era verdadero.
Los jóvenes
se hicieron muy humildes y le pidieron perdón
a todo el pueblo por lo que ellos habían hecho
en el pasado.
Juan
Carlos Montúfar
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